
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro, de 70 años, cumple hoy una semana bajo estricta vigilancia en una clínica privada de Brasilia. Aunque el último parte médico emitido este viernes indica una “mejoría progresiva” en su estado de salud, los especialistas han confirmado que el exmandatario continuará en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) sin una fecha prevista para su traslado a planta.
Bolsonaro fue ingresado de urgencia el pasado 13 de marzo tras presentar un cuadro de fiebre alta, escalofríos y sudores. El diagnóstico clínico confirma una bronconeumonía bacteriana bilateral, derivada de un episodio de broncoaspiración. Según su equipo médico, esta afección está estrechamente ligada a las secuelas de la puñalada abdominal que sufrió en 2018, la cual le ha provocado crisis recurrentes de hipo, vómitos y múltiples cirugías a lo largo de los años.
Actualmente, el exlíder de extrema derecha cumple una condena de 27 años de prisión en el complejo penitenciario de Papuda por su implicación en el intento de golpe de Estado tras las elecciones de 2022. Ante su delicada situación, su defensa ha solicitado nuevamente el arresto domiciliario por razones humanitarias. Sin embargo, el juez del Tribunal Supremo, Alexandre de Moraes, ha mantenido hasta ahora una postura firme de rechazo ante peticiones similares.