
La violenta llegada de la borrasca Nils ha sumido a Francia en una situación de emergencia este jueves. El impacto más trágico se registró en Dax, donde la caída de un árbol acabó con la vida de un camionero. Al caos humano se suma el energético, con al menos 850,000 hogares sin suministro eléctrico tras el azote de ráfagas que han alcanzado velocidades extremas de 162 km/h en Biscarrosse y 145 km/h en Pau.
Ante la magnitud del fenómeno, las autoridades han decretado alerta roja en sectores críticos. En Saboya, el riesgo de avalanchas de nieve ha puesto en máxima vigilancia a la región, mientras que en Aude, los vientos huracanados obligaron al cierre de escuelas. La situación es igualmente alarmante en Gironda y Lot-et-Garonne, bajo alerta roja por inundaciones ante el posible desbordamiento del río Garona, con niveles que podrían igualar los históricos daños de enero de 2022.
Météo-France mantiene a 29 departamentos en alerta naranja debido a suelos ya saturados por las lluvias. Se espera que la tempestad se desplace hacia el Golfo de León, afectando el tráfico marítimo con Córcega y extendiendo su influencia hacia las costas del noreste de España e Italia. La recomendación es de precaución absoluta hasta que el sistema amaine el viernes por la mañana.