
El Liverpool FC ha emitido un comunicado oficial este viernes para defender a su defensa central, Ibrahima Konaté, tras ser blanco de ataques racistas en redes sociales. El club calificó estas agresiones como «deshumanizantes, cobardes y arraigadas en el odio», luego de los incidentes ocurridos durante el partido de vuelta de octavos de final de la Champions League contra el Galatasaray en Anfield.
Los insultos surgieron tras un lance de juego en la primera mitad, donde el atacante nigeriano Victor Osimhen sufrió una fractura en su antebrazo derecho después de un choque accidental con el internacional francés. A pesar de que los “Reds” sellaron su clasificación a cuartos de final con un marcador global de 4-1, la victoria se vio empañada por el acoso digital dirigido hacia el zaguero galo.
Una postura firme contra la discriminación
La institución inglesa fue tajante al declarar que el racismo es «totalmente inaceptable» y que no tiene lugar en el fútbol ni en la sociedad. «Nuestros jugadores no son dianas, son seres humanos», subrayó el club, denunciando que los abusos provenientes de cuentas anónimas dañan la integridad del deporte. El Liverpool instó a las plataformas digitales a tomar medidas más severas para evitar que estos actos de odio continúen ocurriendo bajo la sombra del anonimato.