
Millones de estadounidenses que dependen del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), comúnmente conocidos como cupones de alimentos, están en riesgo de perder sus beneficios a partir de este año si no cumplen con una serie de nuevos y más estrictos requisitos laborales.
Estos cambios fueron promulgados como parte de la Ley de Responsabilidad Fiscal de 2023 y afectan principalmente a adultos de entre 18 y 55 años sin dependientes. La ley eleva gradualmente la edad máxima para las personas obligadas a trabajar o participar en capacitación laboral durante al menos 80 horas al mes para seguir recibiendo asistencia. El límite de edad, que era de 50 años, se incrementó a 52 años el 1 de septiembre de 2023 y subirá a 54 años en octubre de 2024.
La regla tiene como objetivo promover la autosuficiencia, pero los defensores temen que millones de personas vulnerables, incluidos veteranos sin hogar y aquellos con problemas de salud mental no diagnosticados, pierdan el acceso a alimentos esenciales. Las exenciones para los adultos sin hogar y veteranos de las Fuerzas Armadas serán temporales hasta 2030, momento en el cual se volverán a implementar los requisitos completos.
Se estima que las nuevas normas podrían afectar a más de 3 millones de personas que actualmente dependen de los beneficios de SNAP. Los estados están bajo presión para adaptar sus sistemas y comunicarse con los beneficiarios sobre estos cambios significativos, ya que el incumplimiento resultará en la pérdida de la ayuda alimentaria.