
En un encuentro de alto nivel celebrado en la capital panameña, los presidentes José Raúl Mulino y Luiz Inácio Lula da Silva firmaron este miércoles un ambicioso Acuerdo de Facilitación de Inversiones. Este pacto busca agilizar el flujo de capitales y mercancías, sentando las bases para una relación bilateral más robusta que abarca desde la cooperación portuaria y turística hasta la exportación de productos cárnicos brasileños hacia el mercado panameño.
Uno de los puntos clave de la jornada fue el progreso en la negociación de preferencias arancelarias, enmarcadas en la futura adhesión de Panamá como Estado asociado del MERCOSUR. El presidente Lula subrayó la disposición de Brasil para aumentar las importaciones desde el istmo, mientras que Mulino destacó que esta “etapa novedosa” consolida una relación política y técnica más eficiente entre ambas naciones.

Más allá de lo comercial, el mandatario brasileño reafirmó su apoyo incondicional a la soberanía panameña sobre el Canal interoceánico. En un gesto de respaldo internacional, Lula anunció el envío al Congreso de su país de la propuesta para adherirse formalmente al protocolo de neutralidad de la vía, defendiendo un comercio global basado en reglas multilaterales. Este respaldo cobra especial relevancia tras las tensiones vividas en 2025 respecto a la administración de la ruta, consolidando a Brasil como un aliado estratégico fundamental para la estabilidad y el crecimiento de Panamá.