Sabores de Cuaresma: La auténtica tradición de las tortas de pescado en San Miguel

Con la llegada del Miércoles de Ceniza, San Miguel no solo se sumerge en una temporada de reflexión espiritual, sino también en un festival de aromas y sabores únicos que definen la identidad del oriente salvadoreño. La Cuaresma marca el inicio de una de las tradiciones culinarias más esperadas: las auténticas tortas de pescado seco.

A diferencia de otras regiones de El Salvador, donde el pescado se prepara “forrado” o simplemente envuelto en huevo, en San Miguel la receta conserva una técnica ancestral y laboriosa que la vuelve única. El secreto reside en su preparación: un trozo de pescado seco se envuelve en una masa de maíz sazonada y frita, creando una textura consistente que luego se sumerge en una suculenta sopa.

Este caldo, elaborado con el mismo extracto del pescado y enriquecido con una generosa variedad de verduras frescas, permite que la masa absorba todos los sabores, convirtiendo el plato en un manjar robusto y reconfortante. Esta forma de cocinar es un sello distintivo de la gastronomía oriental, donde la masa de maíz juega un papel protagonista para diferenciarla de las versiones del centro y occidente del país.

Para las familias migueleñas, preparar y compartir estas tortas es un ritual que trasciende generaciones, uniendo a la comunidad en torno a la mesa para celebrar el patrimonio cultural y religioso que caracteriza a la “Perla de Oriente”.

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