En Estados Unidos se han intensificado las protestas y acciones comunitarias en respuesta a las operaciones migratorias lideradas por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en el estado de Minnesota, como parte de la denominada Operation Metro Surge.

Esta operación, descrita por el Departamento de Seguridad Nacional como el mayor despliegue migratorio en la zona de Minneapolis–Saint Paul, ha implicado el envío de miles de agentes federales para arrestar y deportar a personas con estatus migratorio irregular.
Los hechos aumentaron la tensión social tras el tiroteo en el que un agente de ICE murió y terminó con la vida de la ciudadana estadounidense Renée Nicole Good, en un incidente en el que autoridades federales sostuvieron que actuaron en defensa propia, mientras líderes locales y activistas cuestionan esa versión.


En ese contexto, han emergido grupos comunitarios que se identifican como inspirados en el Black Panther Party for Self-Defense, que han aparecido en protestas, especialmente en Filadelfia y Minneapolis, y algunos portando sus propias armas como forma de autodefensa comunitaria frente a las acciones del ICE y de policías locales percibidas como agresivas.
Estos grupos no forman parte de una estructura formal con reconocimiento institucional ni representan al organismo histórico de 1960, pero sí han simbolizado resistencia en ciertas movilizaciones.

Las autoridades estadounidenses han reportado y también criticado algunas de estas tácticas, ya que la ley prohíbe el uso de fuerza por parte de civiles en enfrentamientos con agentes federales, mientras que se siguen registrando protestas, demandas legales y esfuerzos judiciales para limitar la actuación de las fuerzas migratorias en el país.