
En el marco del Foro Económico Mundial en Davos, el presidente Donald Trump oficializó la creación de su “Junta de Paz”, un organismo compuesto inicialmente por 20 naciones que busca definir el futuro de la Franja de Gaza y expandir su influencia diplomática a otras regiones en conflicto.
Aunque la iniciativa cuenta con el respaldo de potencias regionales clave como Arabia Saudita, Egipto, Turquía y Qatar, así como de Indonesia, la ausencia de aliados occidentales tradicionales es notable. Países como Francia han declinado participar, expresando su preocupación de que esta junta intente reemplazar las funciones de la Organización de Naciones Unidas (ONU) como el principal eje de la diplomacia global.
Puntos clave de la iniciativa:
- Alcance: Aunque el foco inmediato es el cumplimiento del plan de paz en Gaza, el secretario de Estado, Marco Rubio, sugirió que el modelo podría replicarse en otros conflictos mundiales.
- Relación con la ONU: Trump intentó calmar las tensiones afirmando que trabajará “en conjunto” con las Naciones Unidas, aunque subrayó la autonomía del nuevo grupo.
- Financiamiento: El mandatario ha propuesto que los miembros permanentes contribuyan con 1.000 millones de dólares cada uno.
La cautela de las potencias globales y la ausencia de representantes oficiales de Israel y la Autoridad Palestina en la firma plantean interrogantes sobre la viabilidad de este organismo como una alternativa real al multilateralismo tradicional.