
El estado de California se encuentra en una carrera contrarreloj ante el posible colapso de un tanque con productos tóxicos que amenaza a cinco ciudades del sur del estado. Ante la magnitud del peligro, el gobernador Gavin Newsom solicitó este domingo al gobierno federal una declaración de emergencia para desplegar la ayuda de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA).
La crisis comenzó el pasado jueves en las instalaciones de GKN Aerospace, en Garden Grove, debido a una fuga en un tanque cargado con 7,000 galones de metacrilato de metilo, un químico altamente volátil e inflamable. Hasta el momento, unas 50,000 personas han sido evacuadas ante el riesgo latente de que la estructura explote o genere un derrame masivo.
Más de 785 socorristas y expertos en materiales peligrosos trabajan intensamente enfriando el tanque con agua. Sin embargo, la estabilización es crítica porque el químico genera su propio calor incontrolable; de hecho, la temperatura interna subió a los 37°C este domingo. Mientras los equipos intentan reducir la presión, la Casa Blanca aún no se ha pronunciado sobre el rescate financiero y técnico solicitado.