
La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó que ocho de los once casos detectados en el brote a bordo del crucero MV Hondius corresponden a la cepa de los Andes. Este hallazgo ha encendido las alarmas internacionales, ya que se trata de la única variante del hantavirus capaz de transmitirse directamente entre seres humanos. Hasta la fecha, el brote ya deja un saldo de tres personas fallecidas y una tasa de letalidad del 27%.
La investigación preliminar sugiere que el origen del contagio ocurrió antes de que el barco zarpara el pasado 1 de abril. El primer paciente identificado, un hombre de 70 años de nacionalidad neerlandesa, presentó síntomas apenas cinco días después de embarcar. Aunque el pasajero estuvo en Ushuaia, Argentina, previo al viaje, las autoridades locales consideran poco probable que el contagio ocurriera en dicha zona, por lo que la fuente exacta sigue siendo un misterio.
Actualmente, no existe una vacuna o tratamiento específico para combatir este virus, que provoca síndromes respiratorios agudos graves. Mientras la OMS califica el riesgo global como bajo, mantiene una vigilancia estrecha sobre los pasajeros y la tripulación. Equipos técnicos de Argentina y Chile colaboran en las investigaciones para determinar cómo se propagó esta peligrosa cepa y evitar nuevos focos de infección.