
La vibrante victoria por 3-2 de Argentina sobre Egipto en los octavos de final del Mundial 2026 quedó envuelta en una tremenda controversia. El combinado egipcio dominaba cómodamente el encuentro disputado en Atlanta con un marcador de 2-0 gracias a las anotaciones de Yasser Ibrahim y Mostafa Ziki; sin embargo, el rumbo del partido cambió drásticamente en el segundo tiempo.
El árbitro francés François Letexier anuló lo que hubiese sido el tercer gol de Egipto a instancias del VAR, tras detectar una infracción sobre el defensor Lisandro Martínez en el origen de la jugada. Esta polémica decisión desató la furia absoluta del plantel africano. Aprovechando el desconcierto de su rival, la Albiceleste reaccionó con una heroica remontada de tres goles en apenas trece minutos, sellando así su boleto a la siguiente fase del torneo.
Al finalizar el compromiso, la frustración egipcia se trasladó a las declaraciones públicas. Tanto el futbolista Mostafa Ziki como el director técnico Hosam Hassan denunciaron con dureza que el torneo internacional estaba “amañado” y que el resultado final fue descaradamente influenciado por factores externos para favorecer al conjunto sudamericano.