
Una nueva oleada de bombardeos perpetrados por las fuerzas de Israel durante la madrugada de este lunes causó la muerte de al menos once personas en el sur del Líbano, entre las que se cuentan dos bebés y dos paramédicos. Los ataques destruyeron un edificio residencial en la localidad de Kfar Rumman y alcanzaron un vehículo de socorristas en el distrito de Nabatieh.
Las autoridades militares israelíes justificaron las ofensivas señalando que responden a reiteradas violaciones del acuerdo de alto el fuego por parte del grupo chií Hezbolá. Según el ejército israelí, la milicia mantiene lanzamientos de drones hacia sus tropas e intenta reconstruir infraestructura militar en zonas pobladas, acciones que calificaron como intolerables.
Ante esta situación, el presidente libanés Joseph Aoun catalogó la ofensiva como una peligrosa escalada y solicitó la intervención urgente de Estados Unidos y la comunidad internacional para frenar las hostilidades. La violencia reciente intensifica la crisis humanitaria en territorio libanés, donde la cifra acumulada de víctimas supera los 4,370 muertos desde el inicio de las incursiones bélicas regionales en marzo.