
Un devastador ataque con explosivos en el municipio de Planadas, departamento de Tolima, dejó un saldo preliminar de cuatro personas fallecidas, entre ellas una bebé de apenas dos meses de vida, según confirmó la gobernadora Adriana Matiz. El hecho ocurrió en las inmediaciones de una base militar, donde la detonación de un camión cargado con explosivos destruyó viviendas y causó graves daños en la infraestructura de un hospital local.
El alcalde de Planadas, Juan Camilo Hueje, reportó la presencia de múltiples heridos que fueron trasladados a una escuela cercana para recibir primeros auxilios. Asimismo, denunció que durante el atentado se observaron drones sobrevolando el casco urbano, una modalidad cada vez más recurrente en los ataques cometidos por organizaciones armadas ilegales en el país.
Hasta el momento, ninguna facción criminal ha asumido la autoría de este hecho. La masacre se produce en medio de un escalamiento de la violencia nacional y una fuerte ofensiva estatal ordenada por el gobierno contra campamentos guerrilleros. La gobernadora Matiz condenó categóricamente la tragedia, calificándola como un acto vil que cruzó líneas intolerables al atentar directamente contra la población civil y las familias tolimenses.