
Tras las recientes declaraciones sobre la multipropiedad en el fútbol salvadoreño, Carlos Espinoza, presidente de la Asociación Club Deportivo Águila, brindó detalles cruciales sobre el futuro de la institución migueleña. Espinoza fue enfático al aclarar que tanto la marca como la categoría de Primera División pertenecen exclusivamente a la asociación y no están a la venta. Explicó que la relación actual con el empresario Fito Salume se basa únicamente en un contrato de cesión de administración bajo la sociedad Deportivo Negro Naranja.
Debido a las nuevas normativas de la FESFUT y FIFA que prohíben la multipropiedad, este acuerdo administrativo deberá anularse próximamente. Ante este escenario, la prioridad de la dirigencia es proteger el patrimonio de San Miguel y garantizar la estabilidad deportiva. Por ello, la asociación ha iniciado formalmente la búsqueda de un nuevo administrador, ya sea nacional o internacional, que cuente con la capacidad económica necesaria para invertir en el crecimiento del club.

El dirigente reiteró a la afición que la identidad del equipo está blindada, pues lo que se otorgará es un nuevo contrato de gestión operativa y no la propiedad del equipo. Con esta medida, el conjunto emplumado busca cumplir estrictamente con la ley mientras asegura los recursos financieros para seguir compitiendo al más alto nivel.