
La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, presentó formalmente ante la Asamblea Legislativa la propuesta de “Ley Cero Ocio”, inspirada directamente en la estrategia carcelaria de Nayib Bukele en El Salvador. El expediente 25,617 busca eliminar el tiempo improductivo de los reos, obligándolos a trabajar para cubrir los costos de su propia manutención dentro de las prisiones.
El diseño económico establece una distribución rigurosa de los ingresos generados por los internos. Un 35% se destinará al sistema penitenciario para alimentación, otro 35% irá como indemnización para las familias de las víctimas del delito, un 20% servirá de apoyo financiero para la familia directa del reo, y el 10% restante se retendrá en un fondo de ahorro para su futura reinserción social.
La mandataria defendió la iniciativa afirmando que la nación “está cansada de consentir vagabunderías”, y condicionó los beneficios de reducción de penas a la participación obligatoria en estas actividades. El proyecto replica la iniciativa de El Salvador, donde los reclusos en fase de confianza realizan obras públicas y comunitarias como la confección de uniformes de rescate, fabricación de mobiliario escolar y la remodelación de centros educativos del gobierno.