
Investigadores de la Universidad Edith Cowan descubrieron que la vitamina K1 (o filoquinona) es un nutriente clave para mantener una buena salud pulmonar. El estudio, publicado en The American Journal of Clinical Nutrition, demostró que las personas con el mayor consumo de este componente registraron un 16 % menos de probabilidades de desarrollar Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).
Este beneficio enfocado resultó ser aún más significativo en personas fumadoras y en aquellas expuestas a entornos laborales de alto riesgo. El mecanismo biológico detrás de este hallazgo revela que la vitamina K activa una proteína que mantiene la flexibilidad de las fibras elásticas del tejido pulmonar, previniendo su daño. En contraste, la variante de vitamina K2 no demostró una reducción en las tasas de esta enfermedad.
Para alcanzar el efecto protector, los autores sugieren agregar entre una taza y media y dos tazas extras de verduras verdes al día, como espinacas, brócoli, lechuga o col rizada (kale). No obstante, los científicos aclararon que una dieta saludable ayuda a contrarrestar parte del daño, pero no anula los efectos nocivos del tabaquismo, por lo que dejar de fumar sigue siendo la medida principal.