
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, subió el tono este miércoles al asegurar de forma tajante que no le preocupan en lo absoluto las consecuencias políticas ni las elecciones de mitad de mandato ante la extensión del conflicto armado con Irán. “Pensaron que iban a aguantar más que yo”, lanzó desafiante el mandatario durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca, enviando un mensaje directo al liderazgo iraní.
La postura de Trump enciende las alarmas dentro de las filas republicanas, justo cuando la guerra se encamina a su cuarto mes, rompiendo la promesa inicial de que duraría pocas semanas. Mientras los votantes muestran una creciente indignación por el alza imparable en los precios de la gasolina, el círculo republicano teme perder el control del Congreso en noviembre.
A esta tensión se suma el terremoto político en Texas, donde Ken Paxton, el polémico candidato respaldado por Trump y envuelto en escándalos de fraude, aplastó en las primarias al senador John Cornyn. Para Trump, esto es un “anticipo” de su fuerza electoral, mientras la oposición demócrata ya saborea la posibilidad de arrebatar un escaño clave en un terreno históricamente republicano.