
Bajo el liderazgo de la Primera Dama Gabriela de Bukele, este martes inició la formación de 5 mil directores de centros educativos que atienden a la Primera Infancia, como parte de la implementación del Nuevo Currículo Nacional. El programa se desarrollará en dos cohortes de aproximadamente 2,500 directores cada una, con el objetivo de prepararlos para liderar este cambio educativo y acompañar el trabajo de los docentes en sus centros escolares.
La iniciativa cuenta con una inversión de $8.3 millones, con el apoyo del Banco Mundial, y se desarrolla mediante una consultoría de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), con la colaboración académica de la Universidad de Barcelona, responsable del diseño de los contenidos, la metodología de estudio y los mecanismos de evaluación.
La formación inició de manera simultánea en siete sedes, con la participación de directores de los 14 departamentos del país, distribuidos de la siguiente manera:
● Hotel Sheraton Presidente, en San Salvador, con 422 directores de San Salvador y La Libertad.
● El Instituto Tecnológico de Chalatenango (ITCHA), con 172 directores de Chalatenango.
● Universidad Católica de El Salvador (UNICAES), en Santa Ana, con 475 directores de Ahuachapán, Sonsonate y Santa Ana.
● Universidad Católica de El Salvador (UNICAES), en Ilobasco, Cabañas, con 445 directores de Cabañas, Cuscatlán, La Paz y San Vicente.
● La Universidad de Oriente (UNIVO), en San Miguel, con 411 directores de Usulután y San Miguel.
● Hotel La Villa, San Francisco Gotera, Morazán, con 151 directores de Morazán.
● Megatec La Unión, con 174 directores de La Unión.


Durante el programa, los participantes recibirán formación en liderazgo, gestión educativa, planificación y acompañamiento a los docentes. También aprenderán a organizar mejor los recursos de sus centros escolares, promover el trabajo conjunto con las familias y otras instituciones, y mejorar las prácticas de enseñanza para favorecer el desarrollo y aprendizaje de los niños.
La metodología combinará seminarios presenciales, sesiones virtuales sincrónicas, trabajo autónomo mediante Google Classroom, comunidades de práctica y mentorías en territorio. Como parte de la evaluación, los participantes elaborarán portafolios por cada módulo y completarán un cuestionario final y una autoevaluación.
Al finalizar satisfactoriamente el programa, los participantes recibirán el Certificado Superior Universitario «Innovación en la Práctica Directiva de Centros Educativos de Primera Infancia», otorgado por el Instituto de Formación Continua (IL3) de la Universidad de Barcelona.
Para acompañar este proceso, se conformó una red nacional de 157 profesionales salvadoreños, integrada por 14 técnicos de apoyo, 23 formadores y 120 mentores. Este equipo, previamente preparado por expertos nacionales y de la Universidad de Barcelona, estará a cargo de coordinar las actividades, desarrollar los talleres y brindar orientación personalizada a los directores mediante visitas a los centros educativos.

Este proceso se suma a la formación de aproximadamente 10,000 docentes de Primera Infancia, organizada en dos cohortes de 5,000 participantes cada una. La primera se graduó en octubre de este año, mientras que la segunda finalizará su proceso en noviembre. Ambas formaciones buscan preparar a los equipos educativos para implementar el Nuevo Currículo Nacional y mejorar las experiencias de aprendizaje de los niños.
Como parte de esta transformación, el 100 % de los centros escolares que atienden a la Primera Infancia ha recibido kits pedagógicos con materiales para fortalecer habilidades como la autonomía y el aprendizaje cotidiano. Además, los estudiantes de parvularia y primer grado han recibido tablets, mientras que los niños con discapacidad o necesidades educativas especiales cuentan con dispositivos equipados con tecnologías asistivas para apoyar su aprendizaje.
Con el inicio de esta formación, El Salvador continúa fortaleciendo una de las condiciones fundamentales para la transformación educativa: contar con directores preparados para liderar el cambio, acompañar a sus equipos docentes y promover ambientes y prácticas pedagógicas que favorezcan el desarrollo integral y el aprendizaje de los niños desde sus primeros años de vida.
