
Europa occidental experimentó su periodo de junio y julio más cálido desde que existen registros, según informó el servicio europeo sobre cambio climático Copernicus. La región afrontó olas de calor repetidas, sequías generalizadas e incendios devastadores provocados por el aumento global de las temperaturas.
A nivel mundial, los océanos alcanzaron en julio una temperatura récord de casi veintiún grados Celsius, impulsados por el fenómeno de El Niño y el calentamiento de origen humano. Aunque a escala global julio igualó al de 2024 como el segundo más cálido registrado, el impacto resultó más pronunciado en el territorio europeo debido a la velocidad con la que se incrementa su temperatura continental.
Durante los dos meses analizados, la temperatura media combinada en Europa occidental llegó a los 21,62 grados Celsius, superando la marca previa alcanzada en 2022. Este comportamiento refleja la persistencia del calor estival, con cuatro episodios extremos desde mayo que afectaron a varios países.
Expertos de la institución señalaron que la intensidad de estos eventos climáticos no tiene precedentes recientes. La falta de precipitaciones combinada con las altas temperaturas agravó las condiciones de sequía en naciones como Francia, España, Alemania y el Reino Unido.