
El panorama administrativo del fútbol salvadoreño ha dado un giro importante tras el anuncio de Yamil Bukele sobre el futuro de Club Deportivo Águila y Hércules. Tras confirmarse que World Talent Group retirará su apoyo a estos equipos por lineamientos de FIFA contra la multipropiedad, la Federación Salvadoreña de Fútbol tomará las riendas para garantizar la estabilidad del torneo Clausura 2026.
El acuerdo alcanzado con el empresario Fito Salume estipula que este entregará los derechos de ambos clubes a la federación para que sus abogados procesen la venta a nuevos propietarios. Bukele aclaró que Salume se mantendrá vinculado exclusivamente a Alianza, mientras que la situación de Águila se manejará con especial cuidado debido a que los derechos de operación estaban cedidos por una asociación por un tiempo determinado.
Como medida preventiva para profesionalizar la liga, el dirigente federativo advirtió que a partir de ahora ningún club podrá vender categorías o franquicias sin la autorización previa del Comité de Clubes. Con esta intervención, la FESFUT busca sanear la estructura legal de las instituciones involucradas y evitar conflictos de intereses, asegurando que la competencia deportiva no se vea afectada por los cambios de mando en las oficinas.