
A menos de dos meses de que ruede el balón en la Copa del Mundo 2026, la FIFA se encuentra en una encrucijada diplomática. Según un informe de The Athletic, directivos de la organización estudian pedir formalmente al presidente Donald Trump una moratoria nacional en las redadas del ICE durante los 39 días que dura el torneo.
La propuesta, que cuenta con el visto bueno inicial de Gianni Infantino, busca garantizar la seguridad y tranquilidad de los más de un millón de aficionados internacionales que visitarán las sedes en EE. UU., Canadá y México. Lo que comenzó como una solicitud para mantener a los agentes alejados de los estadios, ha escalado a una petición de pausa nacional, bajo el lema “La FIFA une al mundo”.
La relación cercana entre Infantino y Trump —quien recientemente recibió el Premio de la Paz de la FIFA— es la gran apuesta de la federación. Sin embargo, la medida choca frontalmente con la agresiva política migratoria de la Casa Blanca, que ya suma casi tres millones de expulsiones en su primer año. Aunque portavoces oficiales han evitado confirmar la tregua, enfatizando solo que será el Mundial “más seguro de la historia”, la presión crece tras incidentes recientes en Minnesota que han puesto bajo la lupa las tácticas del ICE.