
La administración de Nayib Bukele ha transformado a El Salvador mediante un modelo centrado en la seguridad que, a su vez, ha dinamizado el comercio y el turismo. Durante los últimos dos años, el país ha pasado de ser uno de los más violentos a posicionarse como referente regional en el control del crimen. En 2024, la tasa de homicidios cayó a 1.9 por cada 100,000 habitantes, lo que representa una reducción superior al 98 % en comparación con 2015.
Este clima de tranquilidad impulsó un auge turístico sin precedentes, con la llegada de más de 4 millones de visitantes internacionales en 2025, generando ingresos equivalentes al 14 % del PIB. Cadenas hoteleras como Hilton y JW Marriott han anunciado inversiones, mientras que el país fortalece sus lazos comerciales mediante un acuerdo recíproco con Estados Unidos firmado en 2026.
Además de la seguridad, el Ejecutivo ha priorizado la modernización de la infraestructura y los servicios públicos:
- Salud: Se implementó la plataforma “Doctor SV” en alianza con Google Cloud, que en cinco meses superó el millón de inscritos con un 97 % de satisfacción.
- Educación: El programa “Dos escuelas por día” rehabilitó más de 700 centros educativos, elevando la inversión en el sector al 3.92 % del PIB.
- Infraestructura: Se proyectan inversiones superiores a USD 1,400 millones en obras como el Aeropuerto del Pacífico y la modernización del puerto de La Unión.
Pese a las críticas de organismos internacionales por la concentración de poder y denuncias de detenciones arbitrarias bajo el régimen de excepción, Bukele mantiene una popularidad excepcional, con una aprobación del 93 % en mayo de 2026.
