
La Gobernación Departamental de San Miguel articuló una alianza estratégica con la Comisión Nacional de Incendios Forestales para mitigar el riesgo de incendios y enfrentar el impacto de la sequía meteorológica durante la próxima temporada seca. Las autoridades confirmaron que el territorio se encuentra en alerta roja debido a la prolongada escasez de lluvias registradas en los últimos meses.
Esta falta de precipitaciones ha generado un escenario severo de estrés hídrico que afectará el desarrollo agrícola y el abastecimiento para el próximo año. Ante esta situación, las instituciones acordaron implementar medidas preventivas inmediatas y compartir experiencias operativas para contener cualquier brote de fuego en las zonas rurales y forestales del departamento.
Representantes de la Gobernación enfatizaron que el trabajo institucional debe complementarse con la responsabilidad ciudadana. Por ello, hicieron un llamado urgente a las familias para optimizar el uso del recurso hídrico en sus hogares y tomar precauciones extremas para evitar la quema de terrenos, actividad que podría desencadenar siniestros incontrolables.
Con estas acciones anticipadas, la mesa técnica busca proteger los ecosistemas locales, resguardar las fuentes de agua y garantizar la seguridad de la población ante las complejas condiciones climáticas previstas.
