
La movilidad en el oriente del país está a punto de cambiar. El Gobierno ha puesto en marcha la reconstrucción simultánea de los puentes El Rebalse, San Antonio Silva y La Gallina, tres piezas clave en la carretera Panamericana que han cumplido su ciclo y ahora apuestan por una tecnología que garantiza 100 años de utilidad.
Con una inversión de $6.8 millones, los trabajos no solo buscan ampliar el asfalto, sino blindar la seguridad de quienes transitan hacia la zona fronteriza y los polos turísticos. El ministro de Obras Públicas, Romeo Rodríguez, detalló que estructuras como El Rebalse superarán los 41 metros de longitud, permitiendo un paso más fluido para el transporte de carga y familias locales.


¿Qué pasará con el tráfico? Para evitar el caos, las autoridades confirmaron que no habrá cierres totales. “Estamos habilitando desvíos pavimentados y señalizados”, explicó Alexander Beltrán, director de FOVIAL. El diseño incluye carriles de 3.65 metros y pasos peatonales protegidos, resolviendo una deuda de seguridad en el cantón El Papalón.
Mientras estos puentes toman forma, otros proyectos en San Agustín y Yayantique ya alcanzan el 99% de avance, cerrando un circuito de conectividad que busca despertar el potencial económico del oriente salvadoreño.
