
Un estudio liderado por la Universidad de Ferrara (Italia) y presentado en el Congreso de la Sociedad Respiratoria Europea reveló que la presencia de ciertas bacterias en el polvo de las aulas se vincula con una ligera reducción de la función pulmonar en los niños.
La investigación analizó a casi 4,800 escolares de 300 aulas en 22 países europeos mediante espirometrías. Los científicos identificaron que concentraciones elevadas de microorganismos como Streptomyces y Mycobacterium dificultan que los estudiantes puedan expulsar el aire con normalidad y rapidez.
Aunque el análisis es observacional y no demuestra una relación causal directa, los expertos señalan que la inhalación de estas bacterias podría provocar irritación o inflamación en las vías respiratorias. Asimismo, la acumulación de estos microbios suele reflejar problemas estructurales en las escuelas, como mala ventilación, exceso de humedad o limpieza insuficiente.
Dado que el sistema respiratorio infantil se encuentra en pleno desarrollo, los especialistas subrayan la importancia de mejorar la calidad del aire interior mediante ventilación constante, control de humedad, filtros HEPA y rutinas adecuadas de limpieza.