
El arbitraje internacional vivió un hito sin precedentes con el histórico debut de Katia Itzel García, quien se convirtió en la primera mujer mexicana y latinoamericana en desempeñarse como árbitra central en una Copa del Mundo varonil absoluta. A sus 33 años, García asumió con solvencia el rol de jueza principal en el vibrante encuentro entre Túnez y Países Bajos, celebrado en el Estadio Kansas City.
El partido no solo consolidó su lugar en la élite del fútbol mundial, sino que también capturó la atención de los aficionados debido a una llamativa indumentaria personalizada. Como parte de una distinción oficial de la FIFA para los colegiados de las naciones coanfitrionas, el kit Adidas de García y de su compatriota y asistente, Sandra Ramírez, incorporó franjas con los colores verde, blanco y rojo en hombros y shorts, rindiendo un hermoso homenaje a México.
Con este partido, García se convirtió en apenas la tercera mujer en toda la historia de los Mundiales masculinos en asumir el rol de árbitra central.
García posee una trayectoria impecable rompiendo barreras desde su incursión en el arbitraje profesional en 2016. Con gafete FIFA desde 2019, la silbante ya había destacado en el Mundial Femenino 2023, los Juegos Olímpicos de París 2024 y en partidos de la Liga MX varonil, demostrando que el talento no tiene género.