
Las autoridades de México y Estados Unidos activaron la operación binacional “Águila Alta” con el propósito de neutralizar el uso de drones comerciales por parte de organizaciones criminales. El despliegue de seguridad se concentra prioritariamente en el sector estratégico fronterizo que conecta a Tijuana, Baja California, con San Diego, California.
El operativo conjunto inició el pasado 31 de agosto y se mantendrá en funcionamiento hasta el 21 de septiembre de 2026. Las redes delictivas emplean estas herramientas aéreas para realizar tareas de vigilancia contra las fuerzas de seguridad, además de trazar rutas libres de vigilancia para el tráfico de drogas y personas.
Las acciones se ejecutan mediante “operaciones espejo”, consistentes en reconocimientos terrestres y patrullajes simultáneos coordinados por la Secretaría de la Defensa Nacional de México y fuerzas estadounidenses, respetando de manera estricta la soberanía territorial de cada nación.
En el marco de esta estrategia, México dispone de 165 sistemas antidrones en el norte de su territorio, mientras que Estados Unidos emplea tecnología de alta energía que ha neutralizado más de 300 dispositivos en lo que va del año. Esta cooperación binacional fortalece el combate tecnológico contra el crimen organizado en la región.