
El futuro estratégico de Groenlandia sigue en el centro de la mesa de debate. El primer ministro de la isla ártica, Jens-Frederik Nielsen, confirmó este martes durante el Copenhagen Democracy Summit que las conversaciones tripartitas con Dinamarca y Estados Unidos han logrado avances significativos, aunque aclaró que todavía no se ha sellado un acuerdo final entre las naciones.
El interés de Washington por este territorio autónomo danés no es nuevo, pero ha tomado fuerza con la intención de establecer tres nuevas bases militares en la zona sur. Estos puntos estratégicos se sumarían a la base de Pituffik, consolidando la presencia estadounidense frente a la creciente influencia de potencias como Rusia y China en el Ártico.
Bajo los tratados de defensa vigentes desde 1951, las fuerzas armadas norteamericanas poseen facultades para desplegar instalaciones en la isla, siempre que se notifique previamente a las autoridades danesas. No obstante, las autoridades de Groenlandia han enfatizado que cualquier nueva cooperación debe basarse en el respeto mutuo a su soberanía.
“Estamos dispuestos a asumir mayores responsabilidades en seguridad internacional”, señaló Nielsen, subrayando que la prioridad es un trato digno para el territorio. Por ahora, el grupo de trabajo de alto nivel continúa sesionando para definir los términos de una alianza que busca equilibrar la defensa global con los intereses locales de Nuuk y Copenhague.