
La compañía liderada por Jensen Huang desafía el liderazgo de Apple e Intel al presentar un procesador unificado que promete cambiar la interacción humana con las computadoras.
Nvidia sacudió el mercado tecnológico con el lanzamiento de RTX Spark, su primer “superchip” diseñado para computadores personales con inteligencia artificial. Con este procesador basado en arquitectura Arm, la empresa rompe el duopolio histórico de la industria y expande su dominio más allá de las tarjetas gráficas para controlar el cerebro central de las laptops.
El componente unifica una CPU de veinte núcleos, una GPU de arquitectura Blackwell y hasta 128 GB de memoria en una sola pieza. Esta integración ofrece una potencia extrema de un petaflop, permitiendo ejecutar localmente complejos modelos de lenguaje con una eficiencia energética inédita que compite directamente con el ecosistema de Apple.
Gracias a una alianza estratégica con Microsoft, el hardware impulsará las denominadas “PCs Agénticas”, capaces de procesar asistentes autónomos locales que gestionan archivos o programan tareas sin depender de la nube. Para garantizar su despliegue comercial en otoño, Nvidia cerró acuerdos masivos con gigantes de la fabricación como Lenovo, HP, Dell, Asus y MSI.