
La tensión entre Colombia y Ecuador ha escalado a niveles judiciales críticos. El mandatario colombiano, Gustavo Petro, anunció el 19 de abril su decisión de presentar una demanda penal por difamación contra su homólogo ecuatoriano, Daniel Noboa. Esta medida responde a las polémicas declaraciones de Noboa, quien insinuó vínculos entre Petro y Adolfo Macías, alias “Fito”, líder de la organización criminal más poderosa de Ecuador.
Noboa sugirió en una entrevista que Petro se habría reunido con políticos ecuatorianos relacionados con el narcotraficante, actualmente extraditado a Estados Unidos. Sin embargo, el presidente ecuatoriano no presentó pruebas que respalden tales acusaciones, lo que Petro calificó como una calumnia directa hacia su integridad.
Un Escenario de Crisis Multidimensional
El enfrentamiento no es solo verbal; refleja una profunda ruptura ideológica y económica:
- Guerra Comercial: Desde enero, ambos países mantienen una disputa arancelaria que ha elevado los impuestos a las importaciones hasta un 100%.
- Seguridad Fronteriza: La falta de control en los límites comunes ha servido como justificación para las medidas restrictivas de Noboa.
- Respuesta de Colombia: Además de la demanda, Bogotá ha suspendido la venta de energía a su vecino.
Este choque debilita la cooperación regional necesaria para combatir el crimen organizado, mientras el futuro de la relación binacional queda ahora en manos de tribunales internacionales.
He decidido demandar penalmente al presidente Noboa por su calumnia
— Gustavo Petro (@petrogustavo) April 19, 2026
El mismo Noboa dió la orden, como debe ser, para que el ejército ecuatoriano en todo momento día y noche, me cuidaran en Manta, a dónde fuí el día de sus posesión a la que asistí y me trató con displicencia solo…