
El Gobierno ha puesto en marcha un despliegue masivo de mantenimiento vial para asegurar que las carreteras del país permanezcan operativas y seguras durante la temporada de lluvias. A través del Fondo de Conservación Vial (FOVIAL), se intervienen más de 7,200 kilómetros de red vial con un enfoque preventivo que incluye limpieza de tuberías, chapeo y liberación de canaletas para evitar inundaciones por sedimentos.
Para lograr una respuesta inmediata, las autoridades han establecido 32 microplanteles estratégicos en zonas con mayor historial de derrumbes y caídas de árboles. Estos puntos cuentan con personal y maquinaria pesada, como retroexcavadoras y camiones de volteo, operando en turnos de 24 horas. Según las autoridades, el objetivo es reducir los tiempos de reacción, permitiendo que las cuadrillas lleguen en cuestión de minutos a cualquier emergencia reportada.
Además de las tareas de limpieza, se ejecutan obras de mitigación permanentes como la estabilización de taludes y la eliminación de cárcavas en puntos críticos. Con más de 60 cuadrillas distribuidas a nivel nacional, este esfuerzo institucional no solo busca proteger la infraestructura vial y la conectividad comercial, sino fundamentalmente salvaguardar la vida de los conductores y peatones que transitan por todo el territorio salvadoreño durante el invierno.