Precios históricos del pescado seco sacuden el bolsillo de los migueleños

La proximidad de la Semana Santa ha traído una ola de preocupación a los mercados de San Miguel, donde los comerciantes reportan incrementos sin precedentes en el precio del pescado seco. Este ingrediente, pilar fundamental de la gastronomía de temporada, ha alcanzado cifras que desafían el presupuesto familiar. Piezas de gran tamaño llegan a cotizarse hasta en $90, un costo que los vendedores atribuyen a la baja captura y el aumento en la logística de distribución.

La escasez de especies predilectas, especialmente el boca colorada, es el principal motor de esta inflación. Mientras que en 2025 la libra se mantenía en un promedio de $8, este año el precio ha escalado a los $12. Los expertos señalan que durante la Cuaresma la demanda se dispara drásticamente debido a la tradición religiosa de evitar las carnes rojas, lo que, sumado a factores climáticos que dificultan la pesca artesanal, genera un desequilibrio en el mercado.

A pesar de los altos costos, la tradición de las tortas de pescado persiste en el oriente del país. Este platillo, envuelto en huevo y servido en sopa con garbanzos o masa, representa un momento de unión familiar y herencia cultural. Los migueleños hacen esfuerzos extraordinarios para adquirir aunque sea porciones pequeñas, manteniendo viva una costumbre que sobrevive incluso a la carestía económica actual.

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