
El Instituto Católico de Oriente (ICO) se transformó en un escenario de colores vibrantes y ternura infinita para dar inicio a sus esperadas actividades deportivas. En esta edición 2026, la jornada no solo celebró la salud y el ejercicio, sino que puso de manifiesto el espíritu de unidad que caracteriza a la gran familia Marista.
Los más pequeñitos de Parvularia y I Ciclo fueron, sin duda alguna, los que se robaron el show. Con trajes llamativos y una energía envidiable, presentaron una serie de bailes y coreografías preparadas durante semanas con un esfuerzo y dedicación admirables. Cada movimiento coordinado y cada gesto de entusiasmo reflejaron el arduo trabajo de los maestros y el apoyo incondicional de los padres de familia.


“Ver la ilusión en sus rostros es el mejor trofeo que podemos recibir”, comentaron algunos de los asistentes que no dejaron de aplaudir ni un segundo.
El ambiente estuvo cargado de una alegría desbordante, donde las cámaras no descansaron capturando cada paso, caída graciosa y, sobre todo, las sonrisas genuinas de los alumnos. Fue un día donde el talento deportivo se mezcló con la inocencia, recordándonos que el deporte en el ICO es mucho más que competencia: es convivencia, formación y pura felicidad. ¡Felicidades a todos los participantes por este inicio triunfal!