
Casi 25 años después de los atentados que cambiaron el mundo, las audiencias en Guantánamo han tomado un giro determinante con la declaración de Stephen Gaudin, un exagente especial del FBI. Su testimonio es la pieza maestra que la fiscalía utiliza para validar las confesiones de Jalid Sheij Mohamed y sus cómplices, intentando separar los interrogatorios legales de las torturas previas de la CIA.
El papel del agente Gaudin
Gaudin, experto en antiterrorismo, detalló sus encuentros con Walid bin Attash entre 2007 y 2008. Según su relato ante el juez:
- Naturaleza del diálogo: Calificó las sesiones de “cordiales”, buscando diferenciarse de los interrogadores previos.
- Metodología: Pasó cerca de 50 horas con el acusado con el fin de esclarecer la verdad y corroborar datos de inteligencia.
- Estrategia: Se presentó como un investigador del “equipo limpio” (clean team), una figura jurídica diseñada para obtener declaraciones que sí puedan ser admitidas en un juicio penal.
Un proceso marcado por la tensión
La audiencia no estuvo exenta de fricciones. La defensa solicitó un aplazamiento por la enfermedad de un abogado experto en pena capital, pero el juez priorizó el testimonio de Gaudin debido a su delicado estado de salud. Ante esto, parte del equipo legal de los acusados se ausentó en señal de protesta.
El destino de las confesiones obtenidas por el FBI determinará si el proceso más complejo de las comisiones militares puede finalmente avanzar hacia una sentencia definitiva.