Saúl Antonio Parada fue condenado a 25 años de cárcel tras ser hallado culpable del delito de homicidio agravado. El dictamen fue emitido luego de la vista pública realizada en el Tribunal Segundo contra el Crimen Organizado de San Miguel, donde la Fiscalía General de la República presentó las pruebas que demostraron la participación directa del procesado en el crimen.
Los hechos ocurrieron el 1 de julio de 2013 en el caserío Los Llanitos, ubicado dentro del cantón La Canoa. Según el informe oficial de la investigación fiscal, Parada, en compañía de otros seis hombres que ya purgan sus respectivas condenas, interceptó a la víctima y la atacó brutalmente con un corvo. Las heridas infligidas en el rostro, cuello y cráneo le provocaron la muerte de forma inmediata en el lugar del ataque.
La representación fiscal logró establecer ante el juez que el móvil del asesinato fue una represalia directa, debido a que la víctima había sido testigo presencial de otro homicidio cometido previamente. Con esta resolución judicial, las autoridades locales cierran el proceso penal contra este último implicado, asegurando justicia para la víctima y su familia.
