
El quinto pleno del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) concluyó en Pekín con la histórica expulsión de 33 miembros de la organización, la mayor depuración en los 14 años de mandato del presidente Xi Jinping.
La reunión registró la menor asistencia de la historia reciente, sumando apenas 279 integrantes debido a las numerosas vacantes provocadas por investigaciones en curso. La cúpula del partido invocó “graves infracciones disciplinarias y legales”, argumento habitual contra la corrupción, a la que Xi ha calificado reiteradamente como la amenaza más crítica para la supervivencia del régimen.
Entre los destituidos destacan 16 mandos de las Fuerzas Armadas, junto con prominentes figuras del Politburó como Ma Xingrui, exlíder partidista en Xinjiang, y Zhang Youxia. La profunda reestructuración reorganizó los mandos del poder, consolidando el control disciplinario del mandatario chino mediante el ascenso del general Zhang Shengmin al Politburó.